• Sara Manzano

GPS DOCTORAL: LOS 5 IMPRESCINDIBLES PARA COMENZAR (Y TERMINAR) TU DOCTORADO CON BUEN PIE

Actualizado: 10 de ene de 2019



Al comenzar el doctorado nos embarga una gran satisfacción, y ¡no es para menos! Tras un largo y complejo proceso de selección, nuestro perfil, expediente académico y propuesta de proyecto han sido escogidos entre cientos de solicitudes. El trabajo y esfuerzo de los años pasados de universidad, por fin, dan resultado y nos posiciona por delante del resto de candidaturas.


Arrancamos el primer año con ilusión y motivación, ganas de conocer y de aprender, de trabajar en grupos de investigación internacionales de renombre y, por qué no admitirlo, con esa idea rondando en nuestras mentes de “dar un pequeño paso para el hombre pero un gran salto para la humanidad”, como diría Neil Armstrong. Estas son las sensaciones que generalmente nos invaden. Ciertamente, esa es la actitud idónea con la que deberíamos afrontar esta primera etapa. Por el contrario, no es aconsejable nadar permanentemente en la duda, la pasividad o, incluso, en la neutralidad. Para culminar con éxito, debemos usar el arsenal completo del que disponemos.


Pese a todo, en España únicamente una tercera parte de las personas que inician estos estudios llegan a finalizarlos. Este dato no mejora en el resto de países de habla hispana. En ocasiones la problemática asociada al elevado índice de abandono recae en factores económicos, personales y sociales, pero también en factores institucionales, como la falta de entendimiento con el supervisor de tesis o la idea errónea de considerar el doctorado como una extensión de la etapa previa universitaria.


Durante tu tesis doctoral recorrerás un camino incierto, un terreno con altibajos y zonas pantanosas que deberás salvar para seguir avanzando. De ello dependerá, no sólo que llegues a buen puerto, sino también que disfrutes del camino, de cada fase que la carrera investigadora te ofrece.


Así que para orientarte en tus primeros pasos, aquí te dejo mi GPS doctoral, te ayudará a ubicarte en el terreno y a avanzar con paso firme.

Contenido del Post

Asume el control desde el primer momento

Logra un equilibrio entre vida personal y profesional

Planifica tu estancia internacional acorde a tu plan estratégico profesional

Define tus objetivos a medio y largo plazo

Establece una fecha de defensa de tesis



1. Asume el control desde el primer momento.


¿Qué? Si únicamente pudiera darte un consejo, este sería el elegido. Sin duda es uno de los aspectos determinantes a la hora de culminar con éxito tu doctorado. Cuando comenzamos nuestra tesis doctoral tenemos el convencimiento erróneo de que seguimos en una etapa transitoria, cercana a la vida universitaria, en la que se nos examinará cada cierto tiempo. Pensamos que serán nuestros supervisores los que nos marquen el camino y velen por el buen avance de la investigación. Pese a que este es, en gran medida, su papel, la responsabilidad de que el proyecto avance y tenga resultados (publicaciones científicas en revistas de impacto, presentaciones en conferencias, estancias pre-doctorales, etc.) recae directamente sobre ti y eres tú el principal interesado en aprovechar al máximo cada oportunidad.


¿Cómo? Aunque consideres que aún no tienes el conocimiento necesario para programar los pasos a seguir, comienza por plantear un pequeño esbozo de lo que podrían ser tus próximos años de tesis. P.ej. Determina el número de conferencias a las que te gustaría asistir cada año y posibles temáticas de interés, indica cuándo podrías enviar tu primer trabajo para ser publicado en una revista científica y en qué año consideras que tendría cabida realizar una de estancia pre-doctoral. Cada tres meses revisa este documento e incorpora los cambios que consideres oportunos en función de los avances trimestrales y de la nueva información recopilada en ese periodo (inputs: consejos de otros doctorandos en etapas más avanzadas, lecturas de artículos científicos, conocimiento de eventos relacionados con tú temática, cursos formativos, etc.).


Verás cómo, en poco tiempo, ese esbozo con ideas básicas se convierte en un plan estratégico que te ayudará a ser más consciente de la fase en la que te encuentras, conocer el potencial de tu trabajo y te permitirá planificar con claridad los próximos pasos.


Mi consejo: asume un rol activo, como un emprendedor que quiere crear y dirigir su propia empresa. Toma decisiones desde el principio y plantéaselas a tu director mostrándole información concisa y sólida que avale tus ideas.


2. Logra un equilibrio entre vida personal y profesional.



¿Qué? En marzo de 2018 la prestigiosa revista Nature Biotechnology sacó a la luz un estudio que aseguraba que los doctorandos son seis veces más propensos a desarrollar ansiedad o depresión en comparación con la población general. Con esto se confirmó una triste realidad ampliamente conocida en el mundo de los investigadores. Una de las piedras angulares señaladas como principal causante de estos desordenes psicológicos es la falta de equilibrio entre la vida personal, social y profesional.

Es frecuente que el doctorando, en su afán por obtener resultados o finalizar la tesis en el tiempo establecido, incremente las horas invertidas en su trabajo, disminuyendo así las dedicadas al resto de actividades sociales. Esto, a la larga, genera desconexión del resto del mundo, agotamiento físico y mental y frustración por no avanzar al ritmo esperado.


¿Cómo? Según el filósofo Aristóteles, el ser humano es un ser social por naturaleza, por ende necesita de la interacción con los demás y de la convivencia en comunidad para su adecuado desarrollo. Un descanso apropiado, una buena alimentación y ejercicio serían otros factores relevantes. Para mantener el equilibrio en tu día a día, existen una serie de herramientas que te ayudarán a proteger estos aspectos de tu vida, incluso en las etapas más turbulentas y de mayor estrés durante el doctorado. Aquí te muestro algunas de ellas.


En ocasiones la flexibilidad que el doctorado te brinda en tu jornada laboral se puede volver en tu contra. Al no tener hora de salida establecida, podemos invertir una indigente cantidad de tiempo. Para evitarlo, marca el horario de entrada y salida, con una jornada laboral de aproximadamente 8 horas, y establece así una rutina. Nunca te saltes tu horario prefijado ni aproveches los fines de semana para avanzar, esto genera que tu mente no sea capaz de distinguir entre periodos de activación y de relax y provoca agotamiento.


Realiza actividades al aire libre, queda con tus amigos, practica tus hobbies, viaja, etc. Todo ello hará que tu mente se oxigene y te ayudará a afrontar los problemas que surjan con una actitud positiva.


Mi consejo: practica mindfulness o atención plena. Cuando estés en el trabajo procura concentrarte en realizar las tareas que te has marcado para desarrollar en el día y combínalo con pequeños descansos. Fuera de tu jornada laboral, busca actividades de esparcimiento, preferiblemente no relacionadas con tu tema de investigación.


3. Planifica tu estancia internacional acorde a tu plan estratégico profesional.



¿Qué? En algunos países para obtener el título de "Doctor Internacional" es necesario realizar una estancia pre-doctoral durante un mínimo de tres meses en una entidad y país diferente al de tu centro de procedencia. Incluso en aquellos países e instituciones donde este intercambio no es obligatorio, es una experiencia totalmente recomendable. No sólo te permitirá conocer otras formas de trabajo e identificar complementariedades entre tu grupo y el de destino, sino que además comenzarás a crear tu propia red de contactos y colaboradores externos, esencial para tu futura vida laboral.


¿Cómo? Antes de zambullirte en una interminable búsqueda de entidades, ¡reflexiona! ¿Cuál es el objetivo final por el que desarrollas una tesis doctoral? ¿Cómo encaja la estancia con tu plan estratégico?


Como es lógico, al comenzar tu doctorado es probable que aún no tengas claro qué harás al finalizar. Pero es aconsejable que dediques algún tiempo a pensar cómo ves tu futuro laboral, ¿te gustaría trabajar en la empresa privada? O, por contra, ¿prefieres continuar tu investigación en universidad? Este pensamiento variará conforme tu trabajo avance, pero para seleccionar la entidad de destino, te recomiendo que hagas una “foto” de tu momento actual y compruebes con cuál de estas dos situaciones presenta mayor similitud:


Foto 1. “Considero que al finalizar mi doctorado, mi carrera profesional se orientará a la investigación en universidad o centro tecnológico”. Es este caso, es aconsejable que tu principal criterio de selección sea el de la excelencia del grupo de acogida junto con la relevancia del investigador que hará las labores de supervisor “adoptivo” durante la estancia. Una buena forma de proceder, es la de identificar a los autores y grupos de investigación más activos en tu campo y con publicaciones científicas relevantes afines a tu trabajo.


Por lo general, a la hora de obtener un post-doctorado, la universidad y su entorno valoran positivamente que haya existido un progreso coherente en tu línea de investigación, desde el comienzo de tu doctorado hasta la dirección de tus propias investigaciones. El demostrar que tus movimientos pre-doctorales están dirigidos por la búsqueda de la excelencia en tu área o campo de interés, suele considerarse como un aspecto diferenciador positivo.


Foto 2. “Al acabar mi tesis doctoral, prefiero desarrollar I+D en el sector privado.” En este segundo supuesto, tu elección debería estar motivada por el renombre internacional de la entidad de acogida, siempre y cuando trabajen en tu misma área o exista complementariedades entre ellas.


En la empresa privada, por lo general, no necesitan conocer tu investigación al detalle, sino confirmar que eres capaz de moverte en diferentes entornos y situaciones dando respuesta a las cuestiones que se planteen. Este aspecto se asocia a la movilidad internacional y a ciertas entidades innovadoras.


Mi consejo: reflexiona y elige la foto que mejor te representa en el momento actual. En base a ello, lista los 10 autores y grupos de investigación referentes en tu campo o, en caso de la foto 2, las 10 mejores universidades y centros de investigación del mundo. Facilita esta información a tu supervisor y debatid de forma conjunta qué entidad será la elegida.


4. Define tus objetivos a medio y largo plazo.


¿Qué? Uno de los sentimientos que el doctorando experimenta cada cierto tiempo y a lo largo de todo su recorrido investigador es el de ofuscación, cual navegante solitario en medio del mar, sin saber hacia dónde enfocar la proa, sin brújula y completamente desorientado. Lo cierto es que trabajar en investigación, requiere que entre uno de nuestros llamados “soft skills” se encuentre la no aversión a la incertidumbre y la flexibilidad para reprogramar nuestro foco en función de los resultados obtenidos en las fases previas. Sin embargo, este sentimiento debería de ser puntual y no perpetuarse a lo largo de toda nuestra tesis doctoral.


¿Cómo? Para ello, establece objetivos mínimos anuales, semestrales y mensuales, así como las acciones o tareas necesarias para conseguirlos.


Para ayudarte en este cometido te dejo un checklist de preguntas y outputs deseables tras el análisis de cada una de tus respuestas:


  • ¿En qué aspectos consideras que tu investigación avanzará sobre el estado del arte en tu campo de estudio? – Output: definición de hitos/objetivos.

  • ¿Cuándo esperas finalizar tu trabajo y presentar la tesis doctoral? – Output: definición de timeline.

  • ¿Cuál es el periodo temporal en el que recibes financiación? - Output: definición de timeline.

  • Identifica eventos internacionales (conferencias, congresos, workshops) relevantes en tu temática – Output: distribución de tareas, trabajo a presentar en cada evento.

  • ¿Cuantas publicaciones propias desearías tener al finalizar? - Output: definición de tareas y timeline asociado.

  • ¿Esperas patentar el resultado de tu investigación? ¿Tiene cabida una patente en tu área de estudio? – Output: determinación de la orientación a mercado de tu trabajo.

  • ¿Quieres realizar estancias pre-doctorales? ¿más de una? ¿tienes identificada financiación para ello? - Output: selección de Doctorado Internacional, definición de tareas y timeline asociado.

  • Al finalizar, ¿te planteas continuar tu carrera como investigador en entidad pública o en empresa privada? – Output: selección de entidad “adoptiva” para estancia pre-doctoral.

  • ¿Te gustaría tener actividad docente como profesor en prácticas? – Output: definición de tareas y timeline asociado.

  • ¿Deseas dirigir estudiantes de Proyecto Final de Grado? Output: definición de tareas y timeline asociado.


Mi consejo: es aconsejable dedicar un tiempo a planificar el objetivo final de la tesis doctoral así como los objetivos específicos a desarrollar durante cada fase de trabajo. Nunca consideres que este periodo de reflexión retrasa tu trabajo puramente técnico, muchos de los problemas que irán surgiendo en el camino, tienen fácil solución si tienes claro el enfoque y dirección de tu trabajo.


5. Establece una fecha de defensa de tesis.



¿Qué? El historiador británico Cyril Northcote Parkinson postuló en 1957 la conocida como Ley de Parkinson. El origen de este principio tuvo lugar durante su larga estancia en el Servicio Civil Británico. Durante este periodo, Northcote observó cómo el número de empleados de la oficina colonial aumentaba cada año, mientras que la tendencia era opuesta en lo referente a importancia del Imperio Británico a nivel mundial. Es decir, a medida que se expandía la burocracia, las tareas a realizar se volvían ineficientes por naturaleza.


Analizando este fenómeno, el historiador pronto se dio cuenta de que cuanto más tiempo se tenía para la ejecución de una determinada tarea, la persona necesitaba más tiempo para realizarla. Así pues, concluyó: "El trabajo se expande hasta llenar el tiempo del que se dispone para su realización".



​Imagínate la aplicación de esta ley a tu doctorado, donde no hay fechas establecidas, ni es necesaria una monitorización estricta de los resultados. Puede alargarse varios años, haciendo que cada vez veas más lejano el final, generándote un estado de desmotivación y ansiedad que dificulte el adecuado desarrollo de tu trabajo.


¿Cómo? Para evitar esto, fija una fecha en la que consideres factible llevar a cabo el depósito y la defensa de tu tesis. Entorno a la misma, establece los meses necesarios para la escritura de la memoria y su posterior revisión. Con ello, quedará a su vez establecida la fecha en la que deberían finalizar los trabajos y resultado a presentar de tu tesis doctoral. Comenta tu reflexión con tu supervisor y acordad dichos plazos.


Mi consejo: en la mente del doctorando nunca existen suficientes resultados como para presentar una tesis doctoral. Sin embargo, tras varios años de duro trabajo, las fuerzas flaquean y el retrasarlo suele ser un error que genera agotamiento y desmotivación. Así que marca una fecha determinada para la defensa y, recuerda, el resto de trabajos que no estén finalizados para entonces, pueden ser incluidos en artículos científicos o presentados en conferencias pasada esta fecha.


Estos 5 consejos se basan en mi propia experiencia y en la de cientos de investigadores con los que recorrí parte de mi camino durante el doctorado, pero estoy segura de que tú vivirás tus propias aventuras y serás capaz de reprogramar tu GPS doctoral para disfrutarlas al máximo.


Un abrazo y ¡nos vemos en el camino!


Imágenes de portada obtenidas de Freepik y Pixabay

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